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sábado, 21 de junio de 2014

Velada poética

Ser, ¡oh, Musa! boxeador o no ser nada.
Por nosotros nunca ruge el público enardecido.
Hay doce personas en la sala.
Nos instan a iniciar la velada.
La mitad está aquí porque fuera llueve,
el resto, ¡oh, Musa!, parientes.

Las mujeres al desmayo dispuestas
irán a ver cómo dos pesos gallo se arrancan las crestas.
Sólo el boxeo ofrece escenas dantescas.
Y la ascensión, ¡oh, Musa!, a los cielos.

No ser púgil, ser poeta,
vivir condenado a esproncedas forzados,
a falta de músculos exhibir al mundo
-¡en el mejor de los casos!- futuras lecturas escolares,
¡oh, Musa!, ¡oh, Pegaso,
ángel acaballado!

En primera fila un viejecito en trance
sueña que su mujer, que en paz descanse,
resucita y le hace un pastel de chocolate.
Con fuego, pero lento, ¡que no se queme el pastel!,
comenzamos nosotros, ¡oh, Musa!, a leer.

                                                              W.  Szymborska

viernes, 28 de febrero de 2014

El Test de Cooper

Ni Pabst ni Kamtchowsky se hallaban lo suficientemente entrenados para encarar un Test de Cooper a través de mundos posibles, mintiendo deportivamente para evitar, por inconducente, un juicio innecesario ( el de otra persona) Pola Oloixarac "las teorías salvajes"

sábado, 2 de noviembre de 2013

Halloween en el gimnasio

Apláudele a ese docente del músculo, porque va a morir antes que tú. Morirá, no de la muerte de la que tú y yo morimos cada lunes en la mañana, ni de la que simulan los actores mientras estallan discretamente la bolsa de líquido rojo oculta bajo el disfraz que los espectadores interpretan enseguida como sangre. El docente del músculo va a morir de la muerte de los que optan por no levantarse de su modesta casa de madera ni en Halloween.


lunes, 23 de septiembre de 2013

No ir al gimnasio II

es dar tregua a las toallas de mano. Persiste la memoria tanto en las grises como en las rojas. Las rosas jadean como la lengua félida de "Like a virgin". Avanza la carne, se tensa el poema.


miércoles, 18 de septiembre de 2013

No ir al gimnasio

es dar tregua a las toallas de mano. Las señoras entregan sus músculos a Huidobro, como quien regala una ristra fresca de pimientos de cornicabra. Avanza la carne, se tensa el poema.


sábado, 31 de agosto de 2013

El cambio de monitor

es una fiesta. Las sirenas mayores celebran la llegada del nuevo coreuta haciendo sonreír las estrías. Mientras, las de nado medio dan pequeños saltos en la dirección en la que el vello del bello coreuta crece. Unas piensan en sus hijas solteras, otras en sus hijos solteros. Las sirenas solteras piensan en gorros de silicona y en Around the world de Daft Punk. Eso piensan, pero todas ejecutan la misma coreografía con el mismo bañador intergeneracional de oferta.




martes, 20 de agosto de 2013

Los bancos de la sauna finlandesa

crujen como el paso de palio de una procesión de silencio. Mientras la incondicional de los procesos de cetosis despliega los muslos y contempla su rosario de rozaduras, a la nadadora se le han deslizado las llaves de la taquilla entre pierna y pierna. El vapor de la sauna recrea lágrimas como las de las dolorosas en la incondicional de los procesos de cetosis. Las rodillas de la nadadora se tocan, pero sus muslos no se acarician.

miércoles, 14 de agosto de 2013

La piscina cubierta

es una simulación aséptica de la playa. A pesar del fondo descascarillado, el azul es más perfecto. El negro de los bañadores deportivos, el mismo que el de la joven de El Jarama. 
El cloro es a la piscina lo que los moluscos al mar. En el mar hay mujeres y hombres musculosos que comen moluscos, que exhiben democráticamente los recuerdos de sus peritonitis, cesáreas, arrepentimientos de tatuajes; que se ponen negros de espigón a roca, porque en la playa no hay carril de los lentos.

martes, 13 de agosto de 2013

La joven poeta

entró a clase de zumba y salió -botella en mano- de la sesión light de una discoteca de los 90's.

domingo, 11 de agosto de 2013

La clase de bailes de salón

no se celebra en un salón, sino en el mismo sótano donde horas antes las señoras activaron la musculatura del suelo pélvico y donde aquel futbolista de quinta regional preguntó a la monitora si era conveniente que realizase tal o cual ejercicio, teniendo en cuenta que la mitad de su columna era un poste.
En las clases de bailes de salón casi nunca se baila. La mujeres se ríen, se pisan, sudan, se cimbrean. Como apenas van hombres, nunca se simula la escena de tango de Happy Together.